Cuando
empieza el curso nunca sabes lo que te va a deparar, pero mucho menos piensas
que unos niños tan pequeños van a tener tanta curiosidad por el mundo que les
rodea.
Este año nos embarcamos en la aventura de trabajar el mundo
de la fantasía, por lo que nuestro día a día lo pasamos rodeadas de gnomos,
duendes o elfos. Elegimos un tema principal para ambientar las aulas y
programar por semanas pero si algo nos apasiona es trabajar por
proyectos.
Una cosa es que nosotras elijamos una actividad concreta
como pintar con polvo de hada en un lienzo (polvo de hada=especias) y que a los
niños les encante la idea. Pero otra muy diferente es trabajar una actividad
que hemos decidido entre todos en asamblea, la motivación y el entusiasmo se
desborda por sus orejas.
Me gustaría poneros un ejemplo. Hace unos meses trabajamos
el mundo de las arañas durante un mes. Yo pensaba que se acabarían cansando del
tema pero cada actividad llevaba a otra y de cada pregunta surgía otra nueva.
Fue una experiencia alucinante y se que aprendieron mucho sin darse cuenta que
lo hacían.
Todo empezó una mañana en el patio, Lara se acercó a mi con
cara de preocupación y me preguntó que comían las arañas. Mi cara fue un poema,
no tenia ni idea de que comían, de hecho siempre había odiado a las
arañas.
Subimos del patio a clase y los senté en la asamblea. Saqué
el tema de las arañas y fueron miles las preguntas que surgieron en ese
momento. Que si cuantas patas tenían o que si eran todas negras.
Muchos se inventaban las respuestas, hasta el punto que sin
ser conscientes se inventaron un cuento. Me dediqué a observarlos y anotar todo
lo que estaban diciendo, no me podía creer lo que estaba oyendo. Os lo resumo a
continuación y os recuerdo que son niños de 2 a 3 años:
PEPITA ES UNA ARAÑA QUE VIVE EN CASA DE
SERGIO PERO ESTÁ TRISTE PORQUE LE FALTA UNA PATA, KIKO (EL PERRO DE SERGIO) NO
SABIA DONDE ESTABA PERO ENSEGUIDA LLEGÓ MARTIN (PEZ DE MIGUEL) Y LE CONFESÓ QUE
SE LA HABÍA COMIDO SIN QUERER. JUNTOS PENSARON EN IR EN TELA DE ARAÑA A UNA
TIENDA DE PATAS DE ARAÑA (QUE SEGÚN MARCOS SOLO ABREN EN VERANO PORQUE ESTÁ EN
LA PLAYA) Y PEPITA SE PUSO MUY CONTENTA PORQUE SE COMPRÓ UNA PATA NUEVA.
A partir de este momento todo giró en
torno a esos pequeños insectos que poco a poco dejé de odiar tanto. Los papis
buscaron información en casa sobre arañas y nos traían la información al cole,
otros venían directamente a contarnos cuentos de arañas o a ayudarnos a
confeccionar disfraces de arañas.
Hasta una tarde merendamos arañas, quiero
decir galletas oreo con chuches dentro que hacían de patas.
Para acabar con las arañas hicimos el
cuento que se inventaron en cartulina y lo contábamos cada día en la
asamblea.
Recuerdo ese mes con mucho cariño, por la implicación de
todos y por los buenos momentos. Venían cada mañana entusiasmados por contarnos
cosas que habían aprendido en casa o en el parque sobre arañas y los padres ya
no sabían que hacer para convencer a sus hijos de que las arañas no eran
mascotas para tener en casa.
En fin, nada es comparable a una experiencia de este tipo,
ninguna editorial puede trabajar las arañas de esta manera tan enriquecedora
para los niños, para las familias y para las educadoras.
Y si os habéis quedado con ganas de saber que come una
araña solo tenéis que averiguarlo.

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